Ausencia de proyectos de vivienda impide cumplir cartera obligatoria - 17/02/2010
Los créditos hipotecarios en el país están signados, de un lado, por una alta demanda de familias que buscan obtener financiamiento para el sueño de una casa propia y, por el otro, un reducido número de solicitudes presentadas por las empresas constructoras de nuevas viviendas. La banca espera que este año se mantenga el mismo patrón, aunque ahora las entidades financieras tendrán que esforzarse más para cumplir con la cuota reservada para los constructores.
Los bancos están obligados por resolución del Ministerio de Obras Públicas y Vivienda a destinar 10% de su cartera crediticia a préstamos relacionados con las edificaciones. La imposición, en específico, marca que 6% de ese dinero se colocará en nuevos créditos para personas que adquieran una vivienda principal, mientras que el resto se le delegará al sector de la construcción, justamente para que existan más apartamentos en el mercado.
Cartera disponible. Al cierre de diciembre de 2009, la Superintendencia de Bancos reportó que la cartera crediticia de la banca nacional cerró en 159.647 millones de bolívares fuertes, lo que supone que, cuando menos, unos 15.965 millones estarán disponibles este año para los préstamos hipotecarios.
Aún con un mercado inmobiliario contraído, las familias no paran de solicitar créditos para compra de vivienda principal, al punto de agotar su parte de la gaveta en los primeros meses del año. Sin embargo, fuentes bancarias revelaron que la disminución de los proyectos de construcción de las viviendas que manejan sus clientes de la industria de la construcción y las pocas solicitudes recibidas hasta ahora, auguran que en 2010 habrá mayores complicaciones para cumplir con esa gaveta crediticia.
José Grasso Vecchio, director de la firma Softline Consultores, aseguró: "Esa cartera de la construcción siempre ha sido pesada para los bancos y con el impacto de las nuevas medidas como la Ley de Preventa de Viviendas en Construcción (aún en primera discusión dentro de la Asamblea Nacional), la demanda de los constructores podría caer aún más".
Considera que serán las estrategias usadas para la captación de nuevos clientes y la experiencia de las distintas entidades financieras en el mercado inmobiliario, lo que determinará que al cierre del año, algunos bancos completen la cuota de créditos para constructores y otros no.
Mercantil, por ejemplo, maneja 16,09% (3.324 millones de bolívares) del total de los créditos hipotecarios de la banca nacional. Seguido muy de cerca por Banesco que el año pasado se quedó con 15,84% de los préstamos para esta cartera específica y benefició así, a más de 45.000 personas.
La banca privada en su conjunto es la que maneja 80,18% de los créditos hipotecarios en el territorio nacional, mientras que en el sector de la banca pública es Banco de Venezuela, con sus préstamos por el orden de 1.832 millones de bolívares, el que lleva la responsabilidad de financiar en 8,87% la compra y construcción de viviendas en el país.
Con el reporte de Sudeban en la mano, de hecho, no habría motivo para dudar de que se cumplan las obligaciones de la cartera hipotecaria, pues en 2009 los bancos y las entidades de ahorro y préstamo no sólo acataron la imposición sino que, además, superaron la meta al destinar un total de 16,08% de sus créditos al sector inmobiliario.
El detalle es que las gavetas obligatorias para créditos a la manufactura (10%) y para el sector turístico (3%) no se pudieron alcanzar el año pasado y ahora, tal parece, el sector de la construcción se unirá como otra de las actividades económicas con una depreciación en sus proyectos y por ende, en sus endeudamientos.
Construcción bajo la mira. Fernando Azpúrua, presidente de la Cámara Venezolana de la Construcción, dice que no hay razones para creer que la cuota de la cartera crediticia no se cumpla, aunque sí tiene peticiones claves para que este sector continúe en el trabajo por esa meta de 100.000 nuevas viviendas.
"Sidor cerró en enero con sólo 10.000 toneladas y la previsión para febrero es de apenas 5.000 toneladas. Entonces a Sidor o a sus comercializadoras deben permitirles la importación de cabillas en lo inmediato para que no haya déficit", detalló el representante de los constructores.
La merma en la producción de Sidor no sólo implica una reducción en ese mercado de 60.000 toneladas de cabillas que se consumen en el país por mes, sino también una restricción para las fábricas de techos que trabajan con acero y aluminio, una limitación que, por supuesto, tiene incidencia en la construcción de las viviendas.
Azpúrua, sin embargo, considera que la baja de la demanda en la adquisición de nuevos apartamentos vendrá con la suspensión del financiamiento que otorgan las propias constructoras a las familias para cancelar la cuota inicial. "Antes les podíamos financiar los 90.000 bolívares de una inicial en 30 meses y ahora tendremos que limitarlo a 10 meses y no es lo mismo, ahorrar 3.000 en un mes que ahorrar 9.000, eso sí contraerá la demanda", especificó Azpúrua.
Fuente: El Nacional |