Entorno Urbano: Tendencias - 27/02/2010
La construcción a nivel mundial, como tantos otros campos, está en un proceso acelerado de cambio. Mencionaremos algunas de las tendencias que se evidencian con gran fuerza.
En primer lugar, las obras de ingeniería de dimensiones colosales, como edificios de un kilómetro de alto, islas artificiales con formas de mapamundi, gigantescas represas para abastecer millones de personas, puentes de agua que cruzan ríos, etc., con muchas edificaciones de formas no convencionales, gracias a la facilidad del diseño por vía digital y a la variedad de nuevos materiales, más allá de los tradicionales de concreto, acero, madera y vidrio, como se evidenció en las Olimpiadas de Pekín. Por ello, los arquitectos se han vuelto celebridades con sus edificios que son íconos de ciudades. La ciudad extendida se está acabando; ahora se habla de ciudades compactas que evitan los grandes desplazamientos horizontales que crean congestionamiento y gran gasto de combustible; aparejado a esto, en lugar de nuevas autopistas, sistemas de transporte masivo y el nuevo reinado del peatón, que aunque incipiente, tiene fuerza arrolladora. En el diseño urbano dos tendencias aparentemente contradictorias, la mezcla de usos: residencial, comercial y recreacional, coexistiendo con comunidades cerradas y autosuficientes, por razones de seguridad. También la rehabilitación de los cascos centrales que habían sido desertados hacia los suburbios.
Por otra parte, las viviendas se están haciendo más pequeñas (a veces demasiado) o a la medida, reflejando la búsqueda de los usuarios de un más fácil mantenimiento, un menor gasto de energía y una mayor conciencia ambiental, y sobre todo de no pagar los precios extravagantes que éstas pueden tener en las grandes ciudades.
Transversalmente a todo lo citado, el crecimiento explosivo de la construcción ecológica o "verde". La arquitectura sustentable nos obliga a replantear todo el proceso de diseño, construcción y gestión con el fin de disminuir su impacto negativo sobre el medio ambiente, que en lo atinente a materiales debe aplicar las 4 R: Recicla, Recupera, Reutiliza y Razona -se explican por sí mismas-; y en cuanto al uso de energía el mantra es "cero huella de carbono". Pero ya no debe ser ecológica o sustentable solo la construcción, sino todas las áreas relacionadas con el asunto, desde el proyecto hasta el mercadeo. El sistema de evaluación del grado de "verde" más difundido, el llamado LEED, permite medir cuánto de sustentable es la edificación, además de recibir los beneficios que otorgan los gobiernos y los entes financieros a las que tienen un buen índice LEED. Ese dato es público y le da valor a una propiedad. También, la conservación y reutilización del agua se transformará en algo cada vez más importante, siendo el agua dulce un bien cada vez más escaso.
La educación respecto a la construcción repercutirá en el mercado y en los gobiernos durante los próximos años, con un usuario demandando edificaciones y desarrollos cada vez más sustentables.
Fundación Vivienda Popular
Fuente: El Universal/Vivienda en Red |