Agencias France Press
20 de Junio de 2008

Venezuela, a punto de concretar nacionalización de empresas cementeras

CARACAS (AFP) - Venezuela está ultimando el proceso de nacionalización de tres trasnacionales cementeras cuya estatización pretende paliar el apremiante déficit en la construcción de viviendas, que no alcanza a saciar la mitad de la demanda.

Las cementeras Lafarge (Francia), Cemex (México), número tres mundial, y Holcim (Suiza) negocian desde abril con el gobierno del presidente Hugo Chávez el precio de venta de al menos el 60% de su capital, después de que un decreto de nacionalización del sector las declarara compañías de "utilidad pública".

Este decreto ley, según lo publicado en la Gaceta Oficial, establece la creación de una comisión técnica compuesta por representantes del Estado y de las empresas afectadas y que tendrá 60 días, prorrogables de mutuo acuerdo, para acordar un precio justo por al menos el 60% de las acciones.

En caso de no lograrse un acuerdo, se decretará una expropiación de las acciones, conforme a los previsto en la Ley de expropiación por causa de utilidad pública.

La nacionalización de las cementeras ha sido justificada por el presidente Chávez por la necesidad de aumentar su producción y ponerla a disposición de los sectores más desfavorecidos de la población.

"Nuestro pueblo es el que va a solucionar ese problema (de déficit de viviendas), no van a ser las empresas privadas. A las empresas privadas también las aceptamos, trabajamos con ellas, pero no en este caso", dijo Chávez.

"Organicemos una red de distribución de materiales de construcción, de cemento. Ahora que hemos nacionalizado la siderúrgica vamos a llevar las cabillas mucho más baratas, subsidiadas", agregó el mandatario, aludiendo a la estructura metálica usada para reforzar el cemento.

Paralelamente, el gobierno venezolano está negociando con la argentina Techint, que posee la mayoría del capital de la siderúrgica Sidor, la mayor del área andina y del Caribe.

Al menos un 60% de las acciones deben pasar a ser propiedad estatal, según otro decreto de nacionalización que dio plazo hasta el 30 de junio para llegar a un acuerdo entre las partes.

Aunque Sidor fue una empresa estatal hasta 1998, cuando Techint adquirió 60% de sus acciones, las cementeras venezolanas siempre habían sido privadas.

La producción de cemento en Venezuela para 2007 se ubicó en 10,2 millones de toneladas métricas, de las cuales un 50% corresponde a Cemex, 25% a Holcim y 25% a Lafarge.

El promedio de construcción de viviendas, tanto del sector público como del privado, ha sido entre 40.000 y 50.000 unidades anuales desde hace unos cuatro años, mientras que la demanda se ubica en unas 100.000 por año, según fuentes del sector.

El crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) en el sector construcción registró una desaceleración en el primer trimestre de este año, cuando se ubicó en 2,6%, frente a un promedio de 24% en los últimos cuatro años, según cifras del Banco Central.

Para Vicente Avella, ex presidente de la Cámara Inmobiliaria de Venezuela, la desaceleración del PIB en construcción se explica en parte por la conclusión de grandes obras de infraestructura pública, como el segundo puente sobre el río Orinoco o el metro de Los Teques (a las afueras de Caracas).

Sin embargo, Avella consideró que antes que nacionalizar las tres cementeras, el gobierno venezolano "habría debido crear una nueva empresa de cemento, incluso podría haberlo planteado en asociación con las que operan actualmente".

Por otra parte, el experto subrayó que en Venezuela no hay actualmente una "infraestructura industrial y financiera a tono con las necesidades de construcción".

"No hay fábricas de bloques, no hay producción de cabillas, no se consiguen láminas", enumeró Avella a la AFP.

Venezuela inició el año pasado una política de nacionalizaciones de industrias estratégicas, entre las que destacan la petrolera, las telecomunicaciones, la electricidad, y algunas plantas procesadoras de alimentos.