Es un dúplex en La Alameda de 600 metros cuadrados, con una terraza de más de 100
Tiene siete dormitorios, seis baños, dos cocinas, sala de cine y una piscina cubierta
40 compradores, entre ellos cinco futbolistas de Primera, se han interesado por el piso
JAVIER CARRASCO
VALENCIA.- ¿Crisis? ¿Qué crisis? No la hay al parecer para las 40 personas que se se han interesado por el piso más caro de Valencia, que salió a la venta hace mes y medio por 6,5 millones de euros, es decir, 1.082 millones de las antiguas pesetas.
El inmueble, situado en el Paseo de la Alameda, la zona más cotizada de la capital, es un ático de 600 metros cuadrados en la que sus propietarios, un matrimonio con dos hijos, aún residen a la espera de que alguno de los potenciales compradores se decida.
Este ático dúplex es en realidad la suma de dos pisos, uno de los cuales está habilitado como vivienda y el otro como despacho profesional. La idea inicial del propietario es venderlos de manera conjunta. Su propuesta coincide con el gusto de los posibles compradores, entre los que hay cinco jugadores de fúbol, tres del Valencia y dos del Real Madrid; notarios, registradores, oftalmólogos y empresarios en general. «Lo que menos les interesa es el interior del ático porque lo van a hacer nuevo; lo que buscan es su ubicación en la mejor zona de Valencia», comenta Francisco Santacreu, responsable de departamento de viviendas de Ferran, la agencia que lo comercializa.
El interior que no despierta demasiado interés a esos compradores, al decir de Santacreu, haría las delicias del resto de mortales, que no pueden aspirar a semejante vivienda ni en esta vida ni en las seis siguientes. El ático tiene hasta una piscina de 13,50 metros de largo y 1,55 metros de profundidad. Con vistas a los puentes de las Flores y de Calatrava, la terraza supera los 100 metros cuadrados, una superficie a la que no llegan muchos de los pisos de hoy. El ático equivaldría a 20 minipisos o «soluciones habitacionales», según la original expresión de la ex ministra María Antonia Trujillo, para resolver el problema de la vivienda.
Ferran espera tener vendido el piso antes de agosto. A su favor juega también el hecho de que la finca sea nueva porque no llega a los diez años. Cuatro compradores se han comprometido a presentar ofertas por el ático. Aunque esgriman la crisis para rebajar el precio, a ninguno de ellos les afecta la nueva situación económica. Estos inmuebles se pagan sin financiación. La evolución de los tipos de interés es un asunto menor para estos propietarios, quienes suelen reformar la vivienda una vez adquirida.
Un ático en el paseo de la Alameda es una joya rara de encontrar. «En ocho años no recuerdo que haya salido ningún ático a la venta», explica el profesional de Ferran. Vivir en La Alameda, entre la piscina de Valencia y La Pagoda, es el sueño de los ricos de la ciudad, incluso por delante de las calles Colón, Hernán Cortés, Isabel la Católica y Jorge Juan, que conforman el perímetro del mercado de viviendas de lujo.
La crisis no ha frenado este segmento del negocio inmobiliario. A diferencia de otros productos, en los que los precios caen, en las viviendas de lujo los precios suben entre el 5% y el 7%, explica el delegado de Ferran en Valencia, Alain Tabernero.