Estatización del cemento no resuelve crisis de vivienda
Erika Hidalgo
- Empresarios aseguran que la creación de nuevas compañías productoras del insumo es la solución, pues ello generaría mayor capacidad de oferta

La estatización de la industria cementera no va a resolver el problema de escasez de insumos que enfrenta el sector de la construcción, ya que la única salida para que éste tenga un suministro confiable de materias primas es incentivando la creación de nuevas empresas y el aumento de la inversión...
De esta manera, Fernando Azpúrua, presidente de la Cámara de la Construcción, visualiza el problema que se plantea a raíz de la decisión de nacionalizar más de 95% del mercado cementero.
Para que la industria de la construcción siga creciendo, el gremialista sentencia que es preciso invertir en nuevos hornos para la producción de cemento. Advierte además que los desembolsos para instalar un horno que produzca un millón de toneladas son importantes y giran en torno a 250 millones de dólares, que en el mejor de los casos se ejecutarían en un lapso de dos años. Esta nueva realidad coloca al sector construcción a depender más aún de las decisiones gubernamentales, toda vez que el agua, la electricidad, el hierro y acero, las cementeras, y la permisología, entre otros, son elementos que están en manos del Estado, y con ello hay que convivir. En este sentido, para Azpúrua, existe la imperiosa necesidad de generar un mayor diálogo racional que genere directrices claras, por lo que conmina al nuevo ministro de Vivienda y Hábitat, Francisco Sesto, a planificar mirando hacia el largo plazo y así diseñar un programa a 20 años que pueda ir creciendo de manera sostenida.
Por su parte, Francisco Neri, presidente de la Cámara Inmobiliaria Metropolitana, respalda el criterio de Azpúrua en el sentido de que la estatización del sector cementero no resuelve el problema de suministro, en su opinión esta situación se corrige con la creación de nuevas fábricas cementeras, al punto que asegura que los privados están dispuestos a constituir empresas mixtas con el Estado.
CAMINO A LA NACIONALIZACIÓN
Por su parte, el Ejecutivo Nacional ya puso en marcha el proceso para la estatización de Cemex y Lafarge, cuyo plazo final para llegar a un acuerdo de empresa mixta caduca el 31 de diciembre de este año. Los motores de los aún dueños de las cementeras están encendidos, pues ya está corriendo el plazo de 60 días para acordar los términos y condiciones de la posible participación accionaria en sociedad con el Estado, con el que deberán también definir el "justiprecio" de la porción de la torta que absorberá el Gobierno.
La tarea es larga, y nada fácil, pues de no haber acuerdo, se contempla la posibilidad de expropiar los bienes.